Padre e hijo: el rey, la masa y el duelo de la monarquía

 

España es un país que ha vivido, una y otra vez, el drama freudiano del padre y los hijos:

la fascinación por la autoridad, el deseo de su muerte y la culpa que sigue a la caída.

En el siglo XX, ese drama tuvo nombres concretos: Franco, Juan Carlos, Felipe.

Y en ellos puede leerse —con la claridad que solo la historia ofrece— el recorrido que Freud describe en Psicología de las masas y análisis del Yo (1921): la formación, la desilusión y la transformación del vínculo libidinal con el líder.

  1. El hijo del dictador

Juan Carlos I llega al trono con la sombra del padre autoritario detrás.

Designado por Franco, juró fidelidad a las Leyes Fundamentales del Movimiento;

aceptó, formalmente, el legado del régimen.

Pero lo que parecía continuidad fue, en realidad, el germen de un parricidio simbólico.

Freud habría dicho que se trató de un hijo que asume la herencia del padre solo para poder matarlo simbólicamente y liberar a la comunidad.

Cuando Juan Carlos impulsa la reforma política, legaliza los partidos y convoca la Constitución de 1978, consuma la muerte del padre:

destruye el monopolio del poder para instaurar la ley común.

Es el gesto inaugural de toda civilización según Freud:

el hijo que renuncia al goce absoluto y funda el pacto fraterno.

Así nace la España democrática.

  1. La masa reconciliada

Durante la Transición, Juan Carlos se convierte en padre simbólico de una nación herida.

España necesitaba amar a alguien que la uniera sin exigirle pureza ideológica;

y el rey ocupó ese lugar.

Era joven, moderno, campechano, y traía la promesa de que los españoles podrían amarse sin matarse.

En términos freudianos, la masa española colocó al monarca en el lugar de su Ideal del Yo:

ser europeos, pacíficos, democráticos.

El amor a la figura del rey se convirtió en el pegamento libidinal de una sociedad que no quería volver al trauma.

El “pacto del olvido” fue, en realidad, un mecanismo de defensa colectivo:

una represión necesaria para sostener la ilusión de unidad.

El precio fue alto: miles de muertos republicanos quedaron sin duelo,

las heridas de la guerra se enterraron bajo la retórica de la reconciliación.

Pero, como diría Freud, no hay masa sin represión,

ni paz sin algo de olvido.

  1. El retorno de lo reprimido

Con el tiempo, lo que la Transición había reprimido comenzó a retornar:

la memoria de los olvidados, la crítica al poder, el desencanto hacia el padre.

Y, en el centro, el propio monarca, ahora envejecido,

víctima de sus excesos, sus amores, sus cuentas ocultas.

Los escándalos no destruyeron solo una reputación;

revelaron la fragilidad del Ideal que la masa había proyectado sobre él.

El rey campechano, que había sido el padre amado,

se transformó en el padre gozador, el que disfruta más de lo que permite la ley.

Freud nos enseñó que cuando el padre se entrega al goce,

la masa se rebela para restaurar la norma.

El superyó social —ese conjunto de exigencias morales colectivas—

pidió un sacrificio.

Y así llegó el exilio.

  1. El exilio del padre

El exilio de Juan Carlos I en Abu Dabi no es solo un episodio político;

es una escena psicoanalítica.

El padre debe retirarse para que la comunidad elabore su decepción y el hijo —Felipe—

pueda asumir la función simbólica del Nombre-del-Padre.

En el inconsciente colectivo, ese retiro tiene el valor de una penitencia expiatoria.

El pueblo que una vez amó al rey ahora necesita verlo caer para restablecer el equilibrio moral.

Es el mismo mecanismo que Freud describe en Tótem y tabú:

tras matar al padre, los hijos lo lloran, lo idealizan y lo veneran;

pero necesitan que permanezca lejos,

convertido en tótem y no en hombre.

  1. El hijo que restaura la ley

Felipe VI encarna la siguiente fase del drama:

ya no el padre carismático, sino el padre legal.

Su gesto hacia el padre —la distancia respetuosa, el silencio institucional—

no es ingratitud, sino cumplimiento de una función.

Representa la transición del amor al respeto,

de la fascinación a la ley,

de la masa emocional a la comunidad normativa.

Freud habría dicho que Felipe reinstaura el superyó:

donde hubo goce, pone deber;

donde hubo carisma, pone decoro.

La monarquía, así, sobrevive al precio de su propio mito.

  1. La España sin padre

Hoy España vive el desafío freudiano por excelencia:

¿cómo sostener la convivencia sin necesidad de un líder idealizado?

Tras la caída del padre y la racionalización del hijo,

la masa se ha vuelto crítica, fragmentada, irónica.

Es una democracia madura, pero también una comunidad en busca de un nuevo Ideal.

Quizás ese Ideal ya no sea una figura, sino un gesto:

la posibilidad de vivir juntos sin padre, sin caudillo, sin salvador.

Esa sería la verdadera elaboración del trauma hispano:

convertir la autoridad en palabra y la obediencia en pacto.

> “La cultura nace cuando los hombres renuncian al amor ilimitado por el padre y se comprometen a amarse entre sí.”

— Sigmund Freud, Tótem y tabú (1913)

Epíogo

Juan Carlos I no fue un héroe ni un villano: fue el intérprete trágico de una función psíquica colectiva.

Su grandeza estuvo en liberar al país del padre dictador;

su caída, en no saber retirarse a tiempo.

Felipe VI representa el intento de reconciliar al padre con la ley,

y España —como toda comunidad post-traumática—

oscila entre la nostalgia del amor perdido y el deseo de autonomía.

En esa oscilación vive la historia,

y en ella se cumple, una vez más,

la verdad freudiana de que toda masa ama a su padre hasta que lo mata,

y lo mata para poder seguir amando.

Alfonso Alberto Gómez Prieto

 

Argüelles y la abolición del comercio de esclavos

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El próximo lunes 26 de junio el Profesor de la Universidad de Cambridge, Jesús Sanjurjo, dará en el Ateneo de Madrid una conferencia sobre “Agustín de Argüelles y la abolición del comercio de esclavos del Imperio español”. Será presentado por el Presidente de la Agrupación Ateneísta Agustín Argüelles, José Antonio García Regueiro. Moderará el acto la Vicepresidenta de Arco Europeo, Ana Pulido Benito.

19-J: Un cambio sociológico

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19-J: Un cambio sociológico

Por Belén Rico, Subdirectora de Arco Socialista

Andamos ocupados estos días siendo los receptores de opiniones, debates, pronósticos sobre lo que las urnas tendrán que contarnos en nuestra querida Andalucía, el próximo 19 de junio.

Entre tanto, el gurú de la modernidad, el oráculo de los nuevos tiempos, las encuestas de opinión, van y vienen con su vaivén de datos, manteniendo la emoción de un hipotético resultado como si de un partido deportivo se tratase.

La frivolidad de un partido ganado o perdido es tan sólo eso, un espectáculo, que a lo más afecta el resultado de una quiniela donde depositamos alguna ilusión pendiente. Lamentablemente, en política nos jugamos mucho, está en juego la sociedad en la que deseamos vivir y los cambios necesarios que hemos de realizar.

Este próximo 19 de junio, los andaluces deciden, y yo confío en que deseen decidir. Confío que ningún andaluz se quede en casa, vencido por la inercia y el hastío político.

Pedro Sánchez ha sido claro: “Si votamos, ganamos”.

En estas elecciones andaluzas hay que salir de casa, hay que movilizarse, hay que recuperar los votos perdidos.

Andalucía ha estado siempre conformada por una sociedad leal históricamente al movimiento de los trabajadores/as en el esfuerzo por crear una sociedad demócrata, justa e igualitaria. Hay que continuar construyendo esa idea de bien social que es el eje de la historia socialista andaluza desde tiempos inmemoriales.

La izquierda tiene que estar más unida que nunca.

Tenemos los socialistas un proyecto sociológico, ideológico y político entre manos que llevar a cabo cuanto antes y no es momento de dividir votos en las urnas confundiendo a los votantes entre un sinfín de siglas tintadas de izquierda. Es el momento de votar PSOE.

Seamos realistas, el 19 de junio, el socialismo se examina en estas elecciones. No nos engañemos.

Feijoó ya está en campaña, su maquinaria ya ha comenzado camino del Gobierno de España. Es el momento de hacer política si no queremos que nos la hagan otros.

Despierte el socialismo dormido, salgamos a votar en rojo, el color de la fuerza, de la vida y del movimiento, que históricamente ha caracterizado el imparable trabajo de la izquierda en aras de construir una sociedad respetuosa con el permanente cambio social.

Hay proyecto para Andalucía, mucha tarea por hacer y el compromiso de frenar el avance de la derecha si queremos trabajar en pos de una sociedad progresista, demócrata y liberal. El proyecto comienza en las urnas, procuremos no olvidarlo.

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Belén Rico García es Subdirectora de Arco Socialista  y Directora del Observatorio de Sociología de Arco Europeo. Licenciada en Sociología y en Ciencias Políticas.

 

 

 

 

 

Palabra… de los corruptos: “pa la bulsaca”

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Palabra… de los corruptos: “pa la bulsaca”

Por Pilar Úcar

Poco (nos) sorprenden los audios de los corruptos “pillados” (entre pillos anda el juego) con las manos en la masa: conversaciones de trapisondistas tabernarios; creyendo que van de tapadillo, mientras se embrollan en sus propios enredos. Revolvedores de medio pelo, tahúres de lenguaje barriobajero: todo muy burdo y muy vulgar; tienen que lograr la confianza y la proximidad del compinche con tacos, sobreentendidos, silencios, apelativos que definen y tapan -aunque ellos, los que están en el lío- sí conocen a las personas burladas, estafadas; frecuentes los motes y los alias, apodos que aluden a alguna característica física. Se trata de ”amiguetes” de  escaso lenguaje verbal, sucinta variedad léxica, guiños y gestos, sonidos guturales, pausas y puntos suspensivos.

Cuando se les destapa, parecen distintos: lenguaje y formas dispares. En  privado, una cara, en público, otra: cierta honorabilidad, expresiones aclaratorias, aspecto más o menos refinado, correctos con el idioma: toda una cortina de humo y luz de gas. Se ven en la necesidad de enmendar el mensaje, matizar para que la opinión pública crea sus palabras, la verdad. Casi nada queda en sus declaraciones del: “nos lo llevamos calentito”; “geri”, “rubi”, “más de un palo”, “volquete de putas”, “la rubia”, …toda una jerga, nada sutil para los rastreadores, que tiran del hilo (y no de la manta) y descubren sus trapacerías.

Su idiolecto no los convierte en “marrulleros de altos vuelos”, sino que aplican la concepción patrimonialista del poder: “porque yo lo valgo”. En definitiva, patulea de delincuentes en un país con resabios de caspa y tufo rancio. Es el lenguaje del relleno, de las tripas del embutido, choriceril. De ahí, a “estos roban menos que los de antes, o no se les nota tanto”, solo tres telediarios.

Una pena, mucha soltura y total desfachatez.

OBSERVATORIO DE FILOLOGÍAY LENGUA ESPAÑOLA DE ARCO

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Directora del Observatorio de Filología y Lengua Española: Pilar Úcar Ventura

Es Doctora en Ciencias de la Educación y Licenciada en Filología Hispánica.

 

¡¡Porque tú lo digas!! Marchando una de “reactancia”

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¡¡Porque tú lo digas!! Marchando una de “reactancia”

Por Pilar Úcar

Si alguien dice “arre”…, nosotros “so”; “blanco…, negro”; “por aquí…, por allá”;  “fumar es malo…, pues yo ahora el doble”;  “no bebas tanto…, ponme una copa más”…Y así los ejemplos… exponencial. Se trata de llevar la contraria, resistirse a cumplir lo que nos dicen o lo que se nos manda, sobre todo porque vemos conculcado el derecho más esencial como personas humanas: ejercer nuestra propia libertad. Determinadas formas de comunicarnos se perciben limitantes y el lenguaje resulta clave. Dos mensajes iguales, expresados de distinta manera, provocan reacciones opuestas. Ante una imposición, la peineta.

Desde la niñez luchamos contra los imperativos, de adolescentes nos  peleamos con el mundo entero. En la adultez llega nuestra liberación: fuera ataduras, ahora hago lo que me brota sin que nadie tenga que dirigir mis acciones. Cuando el uso de la mascarilla es (casi) voluntario, me la clavo en la faz tipo chincheta.

Conviene, pues, cuidar y vigilar la forma de plasmar nuestros deseos para que el otro los cumpla, y de esto saben mucho los asesores políticos y los publicistas. Si desean una reacción a su favor han de emplear lo que se conoce como psicología inversa: poco mandato, mucha sugerencia, ningún imperativo, mucha información, poco subjetivismo y mucha objetividad. Más inspiración que obligación.

El atentado contra la carne roja supuso un mayor abastecimiento de la misma, la idea de prohibir bebida en los menús, incentivó mayor ingesta de alcohol: “aquí no va a venir nadie a decirme qué como, qué bebo ni qué hago…faltaría más; por mis cojones 33” (tal cual). Creemos, pensamos, sería conveniente…constituyen fórmulas lingüísticas más acertadas para lograr mayor aceptación ajena. El fenómeno de la reactancia se empezó a estudiar durante los 60, en los niños, y fue concluyente hasta la actualidad: cuanto más se prohíba algo, más se ordene, la reacción contraria es ineludible. Romper con la norma.

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Observatorio de Filología y Lengua española de Arco Europeo

Directora: Pilar Úcar Ventura

 

 

I Premio Internacional Betty Garma

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I Premio Internacional Betty Garma de Psicoanálisis al/los mejor/es trabajos sobre clínica psicoanalítica con las infancias.

Poco se sabe de la producción de las pioneras en psicoanálisis con niños y niñas en Argentina. Muchas de sus innovaciones, ensayos y prácticas en los inicios de esa clínica han quedado en el olvido. Desmemoria que sedimenta la clínica actual, pero que carece de la imprescindible ligazón con la dimensión genealógica. ¿De dónde surgen nuestros modos de ejercer la clínica con niños y niñas? ¿De dónde provienen nuestros saberes? ¿Cómo fueron aquellos comienzos en los que aún se discutía la posibilidad o no de analizar un infantil sujeto? ¿Qué dimensiones ponían en juego aquellas prácticas? Este premio constituye una invitación a producir un ensayo sobre la clínica psicoanalítica con niños y niñas tomando en cuenta los eslabones y marcas genealógicas, no siempre conscientes, que las atraviesan y determinan.

Quién fue Betty Garma?

Elizabeth Goode Garma (Betty Garma) fue una de las pioneras en psicoanálisis con niños en Argentina. Gracias al cuidado de sus registros clínicos y sus producciones y al interés de su hija Carmen Garma por sostener su legado, tenemos acceso a gran parte de sus notas, registros del material clínico y producciones.

Su padre fue un ingeniero inglés asesor de la compañía inglesa Hufnard Gautier y de Anita Rasmussen. Su madre fue una argentina que descendía de dinamarqueses. Nació en Uruguay y vivió allí hasta sus 3 años, para viajar y vivir en Inglaterra hasta su adolescencia, momento en que por el trabajo de su padre se asienta su familia en Argentina.

En 1944, comienza a colaborar en la corrección de la traducción del libro de Melanie Klein (1882-1960) El psicoanálisis de Niños. En este tiempo conoció a su marido, Ángel Garma, quien fuera uno de los fundadores de la APA; quien la convoca a traducir algunos de sus trabajos.

Su compañera de ruta en APA (Asociación Psicoanalítica Argentina) fue Arminda

Aberastury, quien junto con Marie Langer y Angel Garma la entusiasmaron para compartir la aventura de aquellos inicios del psicoanálisis institucionalizado en una asociación dependiente de IPA.

En 1945 indagó acerca del desarrollo temprano del psicoanálisis de niños, y en 1947 comenzó a analizar niños y niñas. A partir de allí 1953 comenzó un intercambio con Melanie Klein, viajando para diversos congresos y reuniones de trabajo. Muchos han sido sus aportes innovadores que merecen ser destacados: trabajó con un niño de 21 meses, el niño más pequeño con que un psicoanalista hubiera trabajado hasta entonces, realizó el primer tratamiento pre-quirúrgico desde una perspectiva psicoanalítica a nivel internacional y comenzó a trabajar con el primer grupo de madres del país en la sede de la APA en calle Juncal. En 1974 fundó el Departamento de Psicoanálisis de Niños y Adolescentes “Arminda Aberastury” en la APA, promovió el primer programa de estudios para acceder al título de “Analista de niños”.

Acerca del objetivo/sentidos de este premio:

El premio Betty Garma apuesta a la recuperación de las producciones que se sitúan en la genealogía misma de nuestro acervo como psicoanalistas de niños. Reconocemos en nuestros linajes, tanto como en las producciones propias de los espacios de origen de las creaciones técnicas y teóricas permite recrear e interrogar la práctica actual desde una perspectiva crítica.

El legado, la recuperación de memoria permite poner en valor aquello que ha quedado olvidado o silenciado. Hoy se torna imprescindible pensar la formación del analista en una clave que pueda ubicarse por fuera de la actualidad y globalidad:

Actualidad que limita las producciones, interrogaciones de la práctica en un tiempo que las reclama en virtud de los cambios epocales a los que asistimos. Para ello es imprescindible un regreso a las fuentes que permita una re significación de nuestra práctica actual.

Globalidad que reniega de los orígenes de la tierra y los acervos culturales particulares de cada territorio. Conformando una generalidad que diluye las particularidades enriquecedoras de la producción.

En ésta misma línea se desea rendir un homenaje a Betty Garma, a su obra y a los aspectos técnicos y transferenciales que supo sostener en su clínica.

¿Qué se premia?

La Agrupación Especial Ateneísta Ángel Garma llama a un Concurso Internacional para premiar un artículo con formato de ensayo sobre psicoanálisis y niñez.

El premio se encuentra dirigido a: psicólogos, psiquiatras, psicoanalistas, antropólogos, historiadores, y autor de cualquier otra disciplina interesado por el psicoanálisis con niños.

Será convocado de forma bi-anual.

Requisitos de los trabajos a presentar:

Los trabajos presentados pueden surgir de investigaciones, articulación bibliográfica original y/o práctica clínica en la infancia. Deberán incluir al menos una mención o referencia a la historia del psicoanálisis y niñez en alguno de sus apartados. Serán inéditos; pudiendo estar elaborados por una o varias personas. Serán escritos en idioma castellano, en papel tamaño A4, impresos a espacio y medio, letra arial 12 de un solo lado de la hoja y en un único ejemplar, con una extensión máxima de 30.000 caracteres incluyendo espacios, con notas y bibliografía incluidas. La extensión mínima debe ser de 12.000 caracteres.

El ejemplar llevará en su primera página: Título del trabajo y seudónimo del autor o autores.

Los datos completos del autor o autores (nombre, nacionalidad, profesión o actividad, documento de identidad, domicilio, código postal, teléfono móvil – wassap, e-mail) serán enviados al siguiente mail: premiobettygarma@gmail.com.En el asunto del mail se debe indicar: “Premio Internacional Betty Garma”. La agrupación Especial Ateneísta Ángel

Garma responderá al autor que el trabajo ha sido recibido.

En el texto del mail se escribirán los mismos datos que figuran en la primera página de los ejemplares enviados en forma electrónica junto al seudónimo que figurará en la primera página del trabajo enviado como archivo adjunto.

Se deberá agregar en el mail un escrito por aparte en el que el autor manifiesta que se trata de un trabajo inédito realizado para presentar al premio internacional Betty Garma.

En el cuerpo del mail el autor manifestará su decisión expresa de presentar el artículo que adjunte al premio internacional Betty Garma.

El artículo ganador será publicado, otorgándose certificaciones para el mismo y para las menciones si las hubiere.

Acerca del jurado:

Cada artículo será evaluado por un jurado internacional calificado, integrado por tres académicos reconocidos de habla hispana. El jurado será el encargado de escoger un artículo ganador, pudiendo designar hasta dos menciones. Los ganadores se escogerán por mayoría de votos. La decisión del jurado será inapelable.

El jurado para el I premio estará integrado por: Juan Limanovich, Ana Bloj, Ricardo Cicherchia y Mercedes Puchol.

Plazos de presentación:

El plazo de presentación de los artículos se inicia el 31 de marzo de 2022 y finaliza el 31 de octubre de 2022. El jurado presentará el veredicto antes de 28 de febrero de 2023. El premio se otorgará el 31 de marzo de 2023 en el Ateneo de Madrid, por la Agrupación Especial Ateneísta Ángel Garma sita en C/ Prado 21, 28014 Madrid (España)